El piloto español, Aleix Espargaró, estaba segundo y una vuelta antes del final se puso a saludar a la gente.
Insólito lo sucedido en el Gran Premio de Barcelona, de MotoGP. El piloto local Aleix Espargaró, que había sido el gran dominador durante el fin de semana de actividad, logrando la pole position, construía una competencia soñada, que seguramente quedaba en la memoria de él y de todos, ya que venía de la mejor forma.
Y vaya si quedará en la memoria de todos, pero por la increíble situación que portagonizó sobre el final de la carrera, que venía dominando.
Finalmente la carrra la Ganó Fabio Quartararo, seguido por Jorge Martín y Johan Zarco, los dos pilotos del Pramac, han completado el podio. Joan Mir finalizó en el cuarto lugar, delant de Espargaró.
La carrera comenzó con mucha acción. Quartararo superó a Espargaró en la entrada de la primera curva. Y atrás un incidente múltiple involucró a Rins, Bagnaia y Nakagami.
Enea Bastianini también protagonizó un incidente, al caerse en la curva 5. Adelante, Quartararo manetnía un ritmo inigualable.
Pero la gran sorpresa llegó sobre el final. Espargaró creyó que había finalizado la carrera, pero quedaba una vuelta. Se dio cuenta cuando ya lo habían superado. Y finalmente terminó en el quinto lugar.
El piloto estaba desconsolado tras la competencia. A tal punt que hasta el mismo Carmelo Ezpeleta, mandamás de MotoGP, fue a consolarlo, mientras que el equipo lo aplaudía para darle ánimo.