El organismo estadístico adoptará una canasta de consumo renovada, elaborada a partir de una encuesta nacional realizada entre 2017 y 2018.
El último índice de inflación marcó un 2,8% mensual, impulsado por aumentos en transporte, tarifas y comunicaciones. Justamente esos tres rubros pasarán a tener mayor incidencia en el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) que el Indec pondrá en marcha desde el próximo mes, en una actualización que no se realizaba desde hace 20 años.
El organismo estadístico adoptará una canasta de consumo renovada, elaborada a partir de una encuesta nacional realizada entre 2017 y 2018. El cambio había sido reclamado por especialistas y por el Fondo Monetario Internacional, aunque el Gobierno lo demoró bajo el argumento de que requería un escenario de mayor estabilidad de precios.
Un nuevo mapa del consumo
La actualización busca reflejar los hábitos actuales de los hogares, incorporando mayor peso para servicios como telecomunicaciones, tarifas de luz, gas y agua, y transporte. En contraposición, bienes como alimentos, bebidas, indumentaria y restaurantes perderán relevancia en la medición.
Según estimaciones de la consultora Equilibra:
- Alimentos y bebidas: bajan de 27% a 22,7% del índice.
- Vivienda, electricidad, gas y otros servicios públicos: suben a 14,5% (+5,1 puntos).
- Transporte: pasa a 14,3% (+3,3 puntos).
- Comunicaciones: crecen de 2,8% a 5,1%.
- Prendas de vestir y calzado: caen de casi 10% a 6,8%.
- Restaurantes y hoteles: retroceden de 9% a 6,6%.
- Bebidas alcohólicas y tabaco: bajan de 3,5% a 2%.
Impacto en las mediciones
El nuevo IPC podría modificar la lectura de la inflación acumulada. Equilibra calculó que en 2025 la inflación habría sido de 32,2% con la nueva metodología, frente al 31,5% informado por el Indec. Desde el cambio de Gobierno, el acumulado sería de 270% con la canasta actualizada, contra 259% con la vigente. En el período de Alberto Fernández, la diferencia sería inversa: 891% con la nueva contra 931% con la anterior.
La “letra chica” de la implementación aún no fue revelada. Especialistas esperan definiciones sobre la ponderación final de cada rubro y si el Indec recalculará hacia atrás la serie para mantener comparabilidad. El organismo prometió aclarar estos puntos en las próximas semanas.
Con esta actualización, los aumentos en tarifas de servicios públicos y en abonos de telefonía e internet tendrán un impacto mayor en el índice general, mientras que los incrementos en alimentos, ropa o calzado pesarán menos en la medición de la inflación mensual.





