El intercambio de ofensivas se produjo luego de que un buque comercial fuera atacado en el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores del comercio energético mundial.
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este fin de semana tras una nueva serie de ataques cruzados que incrementaron la inestabilidad en Medio Oriente. El intercambio de ofensivas se produjo luego de que un buque comercial fuera atacado en el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores del comercio energético mundial.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que llevó adelante ataques contra aproximadamente 140 objetivos militares iraníes. Según precisó, los blancos incluyeron sitios de lanzamiento de misiles y drones, depósitos de municiones, instalaciones navales, redes de comunicación y sistemas de vigilancia costera. Washington sostuvo que la operación tuvo como objetivo reducir la capacidad de Irán para atacar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, respaldó la ofensiva con un mensaje publicado en la red social X, donde afirmó: «Irán tomó una mala decisión. Ahora pagan».
En respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber lanzado misiles balísticos y drones contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Jordania, Qatar, Kuwait y Bahréin. Entre los objetivos mencionó la base aérea Príncipe Hassan, en Jordania; la base Al Udeid, en Qatar; además de sistemas de defensa antimisiles y radares en Kuwait y Bahréin. Las autoridades iraníes sostuvieron que los ataques fueron una represalia por los bombardeos estadounidenses.
Las autoridades de Qatar informaron que sus fuerzas interceptaron un ataque con misiles, mientras que Bahréin activó las alarmas de emergencia y pidió a la población dirigirse a lugares seguros. Por el momento, las versiones sobre daños y víctimas difieren entre las partes involucradas y no pudieron ser verificadas de manera independiente.
La nueva escalada comenzó después de que Estados Unidos responsabilizara a Irán por el ataque contra un buque portacontenedores con bandera de Chipre que navegaba por el estrecho de Ormuz. Según CENTCOM, la embarcación sufrió un incendio, importantes daños en la sala de máquinas y uno de sus tripulantes permanece desaparecido. Washington calificó el hecho como una violación de los compromisos asumidos por Teherán respecto de la seguridad de la navegación internacional.
En paralelo, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de incumplir el memorando de entendimiento firmado entre ambos países en junio y advirtió que «la era de los acuerdos unilaterales ha terminado». El funcionario sostuvo que Irán adoptará las medidas que considere necesarias para defender sus intereses en la región.
Los nuevos enfrentamientos ponen en riesgo los esfuerzos diplomáticos iniciados semanas atrás y profundizan la incertidumbre sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas.





