De esta manera, el poder adquisitivo acumuló su segundo mes consecutivo de retroceso, luego de una baja de 2,9% en mayo.
El salario real promedio de los trabajadores asalariados registrados del sector privado cayó 0,9% en junio respecto de mayo, según datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. De esta manera, el poder adquisitivo acumuló su segundo mes consecutivo de retroceso, luego de una baja de 2,9% en mayo.
La evolución surge de la serie desestacionalizada elaborada a partir de los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). El informe oficial señaló además que, por primera vez en 20 meses, el salario medio real se ubicó por debajo del nivel de noviembre de 2023, con una caída de 0,6% respecto de ese período.
El deterioro se produjo pese a la desaceleración de la inflación. Según el organismo, el principal factor fue el menor ritmo de crecimiento de los salarios nominales frente a la evolución de los precios. Durante los primeros cuatro meses de 2026, las remuneraciones habían aumentado en promedio 2,1% mensual, pero en abril y mayo ese ritmo se redujo al 1%.
“Como consecuencia de la desaceleración del crecimiento del salario nominal en relación con la evolución del IPC, la capacidad de compra del salario medio volvió a retroceder por segundo mes consecutivo”, explicó la Secretaría de Trabajo en su informe.
Diferencias entre los convenios
La pérdida de poder adquisitivo también alcanzó a las remuneraciones establecidas en los principales Convenios Colectivos de Trabajo (CCT), aunque con una caída menor. En los últimos dos meses analizados, el salario conformado medio registró una disminución real de 0,7% en la serie desestacionalizada.
La evolución, sin embargo, fue dispar entre las distintas actividades. Algunos sectores consiguieron aumentos reales, mientras que otros registraron fuertes retrocesos.
Entre los convenios con mejores resultados se ubicaron Encargados de edificio, con una mejora real de 5,9%; Camioneros, 3,1%; Construcción, 2,5%; Farmacia, 2,5%; Entidades deportivas, 1,7%; Aceiteros, 1,6%; y Seguros, también con 1,6%.
En el extremo opuesto se encontraron Textiles, con una caída interanual de 12,6%; Metalúrgicos, con 12,4%; Comercio, con 11%; y Calzado, con 10,5%.
La Secretaría atribuyó estas diferencias a la dispar evolución de los acuerdos salariales frente a la inflación. Mientras algunos gremios lograron mantener o mejorar el poder de compra mediante aumentos nominales superiores a la suba de precios, otros acumularon pérdidas significativas.
Los datos salariales se elaboran a partir de las declaraciones juradas de las empresas presentadas ante el SIPA y abarcan aproximadamente al 98% del empleo privado registrado. La información corresponde a una estimación con datos parciales, por lo que no forma parte de las series históricas incluidas en los anexos del informe.
También cayó el empleo registrado
El informe mostró además una reducción del empleo asalariado registrado. En mayo, la cantidad de trabajadores cayó 0,1% respecto de abril, principalmente por una disminución de igual magnitud en el sector privado. El empleo público permaneció estable, mientras que el trabajo en casas particulares aumentó 0,3%.
De acuerdo con las estimaciones citadas en el reporte, se perdieron 6.971 puestos registrados durante mayo. El sector privado explicó la mayor parte de la baja, con 9.059 empleos menos. En sentido contrario, el sector público incorporó 736 trabajadores y el empleo en casas particulares sumó 1.352.
En la comparación interanual, el empleo asalariado registró una caída de 1,5%, equivalente a unos 148.500 trabajadores menos. El sector privado concentró la mayor parte del descenso, con 137.500 puestos menos (-2,2%), mientras que el sector público redujo su plantilla en 17.500 trabajadores (-0,5%).
El empleo en casas particulares fue la excepción dentro del trabajo asalariado, con un crecimiento interanual de 1,5%, equivalente a unos 6.500 puestos adicionales.
En tanto, el trabajo independiente aumentó 1,4% interanual, con 38.800 personas más. El monotributo común creció 2%, mientras que los monotributistas sociales avanzaron 1,3%. Los trabajadores autónomos, en cambio, disminuyeron 1,7%.
Desde noviembre de 2023, la cantidad de empleos asalariados registrados acumula una reducción de 337.365 puestos. El sector privado concentra la mayor parte de la pérdida, con 241.176 empleos menos, seguido por el sector público, con una reducción de 79.865 puestos. En casas particulares se registraron 16.324 empleos menos.
En contraste, el monotributo incorporó 160.573 trabajadores durante el mismo período.
En este contexto, los datos de junio muestran un nuevo retroceso del salario real privado y reflejan una pérdida de poder adquisitivo vinculada a la desaceleración de los aumentos nominales, mientras el mercado laboral registrado continúa mostrando una evolución heterogénea entre sectores.





