El dato oficial se ubicó dentro de las expectativas que manejaba el mercado en la previa de la publicación.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación de agosto fue del 1,7%, lo que representa una desaceleración respecto del 2,1% registrado en julio. Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló una suba del 21,3% en los primeros ocho meses del año y del 33,5% en la comparación interanual.
El dato oficial se ubicó dentro de las expectativas que manejaba el mercado en la previa de la publicación. Las estimaciones privadas anticipaban una inflación mensual de entre 1,4% y 1,9%, aunque la mayor concentración de las proyecciones se encontraba alrededor del 1,6% y el 1,7%.
La variación de agosto significó una baja de 0,4 puntos porcentuales frente al registro de julio. La desaceleración había comenzado a anticiparse a partir de distintos indicadores previos, entre ellos la medición de la Ciudad de Buenos Aires, que mostró una inflación del 1,7% durante el mismo mes, frente al 2,9% de julio.
Qué factores explicaron la evolución de los precios
Entre los elementos que podían contribuir a una menor inflación durante agosto aparecían el menor ritmo de aumento de algunos alimentos, una menor incidencia de los precios regulados y la reversión de algunos factores estacionales que habían tenido mayor impacto durante julio. En particular, el turismo y determinados servicios habían reflejado el efecto de las vacaciones de invierno.
De todos modos, la comparación entre el índice porteño y el nacional debe realizarse con cautela debido a las diferencias metodológicas y a la distinta ponderación de bienes y servicios que utiliza cada medición. Por ese motivo, el mercado esperaba conocer no solo el número general, sino también la composición del IPC.
Uno de los principales puntos de atención estará puesto en la inflación núcleo, que excluye algunos componentes de comportamiento más volátil y permite observar con mayor claridad la dinámica subyacente de los precios. También será relevante la evolución de los precios regulados y estacionales para determinar cuánto de la desaceleración respondió a factores transitorios.
El resultado de agosto representa además una referencia importante para la política económica del Gobierno y para las expectativas del mercado. Una inflación mensual inferior a la de julio refuerza la continuidad del proceso de desaceleración, aunque el comportamiento de los próximos meses dependerá de la evolución de los distintos componentes del índice.
Con el dato oficial ya publicado, el análisis se concentrará ahora en las divisiones y categorías que integran el IPC. Esa apertura permitirá determinar si la desaceleración fue generalizada entre los principales rubros de la economía o si estuvo explicada principalmente por determinados sectores.





