El ex senador aseguró que la causa «se infló» y que pedirán «la pena máxima» por él cuando «a Cristina Kirchner le dieron seis años por la Causa Vialidad».
El exsenador peronista Edgardo Kueider, quien irá a juicio oral en Paraguay acusado de contrabando, reiteró su inocencia y lanzó duras críticas contra la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, quien lo investiga en otra causa por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
Kueider cumple actualmente prisión domiciliaria en el país vecino, al igual que su pareja, Iara Guinsel Costa, tras haber sido detenidos el 4 de diciembre pasado en la frontera con más de 200.000 dólares sin declarar.
En declaraciones con Sergio Farella, en el programa Yo No Fui, de Radio Con Vos, el exlegislador cuestionó el enfoque de la Justicia argentina: “Piden por mí la pena máxima por esto, que son 14 años, y a Cristina Kirchner le dieron seis años de prisión por la causa Vialidad”, afirmó, comparando los cargos que enfrenta con el fallo por administración fraudulenta que recibió la expresidenta, aunque se trata de delitos distintos.
Además, acusó a Arroyo Salgado de “abultar la acusación” en su contra: “La pena mínima es de cuatro años y medio, pero piden 14. ¿Eso por qué? Porque se infló la causa. ¿Con qué intención? No sé. Quizás para darle mayor volumen mediático”, expresó.
La jueza Arroyo Salgado lleva adelante la causa conocida como “Securitas”, en la que se investiga una presunta red de corrupción vinculada a la empresa de seguridad Securitas Argentina. Según el expediente, se habrían pagado coimas para asegurarse contratos con distintas empresas estatales, entre ellas la distribuidora de energía de Entre Ríos, ENERSA, con la que Kueider habría tenido vínculos.
Kueider aseguró que “la conexión con Securitas es la excusa para que la jueza tenga competencia” y cuestionó la solidez de esa vinculación:“La prueba de conexidad tiene que ser más fuerte. Esto está muy agarrado de los pelos”, afirmó. Además, insinuó que su caso podría estar siendo utilizado con fines personales o políticos: “No quiero pensar que esto sea por aspiraciones a llegar a la Corte Suprema, y que me usen de chivo expiatorio para posicionarse mediáticamente”.





