Luego de ocultar un viaje de lujo a la Antártida, Shahram Dabiri fue expulsado de su cargo.
Masud Pezeshkian, el presidente de Irán, destituyó de su cargo a Shahram Dabiri, el vicepresidente de asuntos parlamentarios. La decisión surgió tras conocerse que el funcionario asistió de incógnito a un costoso crucero. La empresa Oceanwide Expeditions fue la encargada de organizar la expedición a la Antártida y sus precios oscilan entre los u$s4000-u$s15000.
Las redes sociales viralizaron una historia de Instagram en la que se veía al funcionario a bordo de la embarcación, acompañado por una mujer. Se especula que ingresó al país con una visa de turista, aunque el gobierno argentino nunca recibió notificación oficial sobre la llegada del vicepresidente iraní. Aquello fue solo el inicio del escándalo: en el perfil de Instagram de su pareja se encontraron múltiples fotografías que revelaban otros destinos turísticos alrededor del mundo.
Pezeshkian era un hombre de confianza del presidente pero ya contaba con un historial problemático: Aseguraba ganar menos de 800 dólares al mes, había sido arrestado por corrupción y ni siquiera se encontraba en el país al momento de su destitución. Intentó justificar que las imagenes eran antiguas pero, luego de ser expulsado de su cargo, no volvía a declarar.
El comunicado oficial del presidente de Irán es lapidante: “En un país en el que las presiones económicas sobre el pueblo son altas y los necesitados son numerosos, los costosos viajes de los funcionarios, incluso a expensas personales, no son defendibles ni justificables”
La noticia no ayuda a Irán en el contexto de la guerra comercial mundial, el precio de la moneda iraní esta tocando pisos históricos. Además, las tensiones militares con EEUU se profundizan luego de que Donald Trump los obligara a negociar su plan nuclear. «No tenemos absolutamente ningún temor a la guerra. No iniciaremos la guerra, pero estamos preparados para cualquiera confrontación» aseguró jefe de la Guardia iraní, el general de división Hosein Salamí.