El espacio se quedó con dos de las cuatro bancas en juego pese a que ninguna de las listas que presentó terminó en el primer puesto del escrutinio individual.
Las dos listas que representaron al peronismo en las elecciones para el Consejo de la Magistratura reunieron en conjunto el 57% de los votos, un resultado que el espacio político consideró más que positivo a pesar de que ninguna de sus boletas terminó en el primer puesto del escrutinio individual.
La lista 3, encabezada por Alberto Biglieri —ex interventor de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)—, se quedó con el triunfo formal al obtener el 33% de los sufragios. Esa nómina llevaba el respaldo de la UCR y el PRO. Sin embargo, la lectura dentro del universo justicialista apuntó hacia otro dato: entre los abogados que concurrieron a votar, el peronismo fue la fuerza más elegida si se suman sus dos ofertas electorales.
El conteo voto a voto delineó un escenario de tercios. La expresión radical y macrista alcanzó ese 33%, mientras que la lista kirchnerista —respaldada por el senador nacional Mariano Recalde— llegó al 31%. La tercera pata fue la propuesta del peronismo no kirchnerista, que cosechó el 26%. Así, las dos vertientes justicialistas superaron con amplitud a la nómina ganadora cuando se las consideró en bloque.
Dentro de la interna peronista, la lista que encabezó Itatí Demarchi y que contó con el apoyo de Recalde se impuso con claridad. Esa diferencia de cinco puntos respecto de la otra boleta del espacio consolidó a la expresión kirchnerista como la corriente con mayor tracción electoral entre los abogados que se identifican con el justicialismo.
La distribución de las cuatro bancas en disputa también reflejó el equilibrio de fuerzas: dos consejeros correspondieron a la lista ganadora de Biglieri y los otros dos quedaron en manos del peronismo. Con esa representación, el espacio logró sostener una presencia significativa en el organismo que interviene en la selección y el funcionamiento del Poder Judicial.





