La suspensión de actividades de los prácticos paralizó las operaciones en los principales puertos del país.
Un conflicto inesperado paralizó las operaciones en los principales puertos de Argentina y encendió las alarmas en dos sectores clave de la economía: el agroexportador y el energético. La decisión de los prácticos de suspender sus tareas dejó más de 150 buques inmovilizados, afectando el comercio de granos, derivados y combustibles.
Según pudo saber Notas de Actualidad, la medida comenzó luego de la publicación del Decreto 690/2026, impulsado por el Gobierno nacional, que modifica de manera profunda el régimen de practicaje y pilotaje vigente desde hace más de tres décadas.

Por qué hay un paro en los puertos
El conflicto se originó tras la entrada en vigencia del decreto promovido por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger.
La nueva normativa elimina diversas restricciones que regulaban la actividad de los prácticos, los profesionales especializados que tienen la responsabilidad de guiar a los buques durante las maniobras de ingreso y salida de los puertos.
Según el Gobierno, la reforma busca aumentar la competencia, reducir costos logísticos y modernizar un sistema que considera desactualizado. Sin embargo, los prácticos rechazaron la medida y dejaron de prestar servicios, alegando «falta de disponibilidad», lo que provocó la paralización de la actividad portuaria.
Más de 150 barcos esperan para operar
Fuentes del sector agroindustrial señalaron que más de 150 embarcaciones permanecen detenidas porque no pueden ingresar ni abandonar los puertos sin la asistencia de un práctico.
«La operatoria está completamente frenada porque los barcos necesitan obligatoriamente el servicio para realizar las maniobras», indicaron desde el sector.
La situación afecta especialmente a los puertos del Gran Rosario, por donde se embarca cerca del 80% de las exportaciones agroindustriales argentinas.
El agro y la industria energética piden una solución urgente
Desde la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) manifestaron su preocupación por el impacto que el conflicto puede tener sobre las exportaciones.
Las entidades informaron que mantienen conversaciones con la Asociación Mutual de Prácticos (AMPIN) y con la Prefectura Naval Argentina para intentar normalizar la actividad lo antes posible.
Al mismo tiempo, la Cámara Argentina de Energía (CADE) advirtió que la falta de prácticos también afecta la operatoria vinculada al abastecimiento de combustibles.
Los inconvenientes alcanzan terminales estratégicas ubicadas en Campana, Dock Sud, Arroyo Seco, Bahía Blanca, San Lorenzo, Santa Cruz y Caleta Córdova, fundamentales para la distribución de petróleo y combustibles en distintas regiones del país.
Qué cambia el Decreto 690/2026
El nuevo decreto introduce una amplia desregulación del sistema de practicaje.
Entre las principales modificaciones se encuentran:
- Elimina el sistema cerrado de inscripción para los prácticos.
- Establece tarifas máximas para el servicio.
- Libera el transporte de embarque y desembarque de los profesionales.
- Permite que determinados capitanes extranjeros con certificado de conocimiento de zona puedan navegar sin contratar un práctico.
Para el Gobierno, estas medidas permitirán reducir costos y mejorar la competitividad del comercio exterior.
En ese sentido, Federico Sturzenegger sostuvo que «la Argentina necesita que sus ríos sean una autopista para el desarrollo, no un kiosco regulatorio», al defender la reforma.
La Prefectura intimó a los prácticos
Ante la continuidad del conflicto, la Prefectura Naval Argentina comenzó a intimar formalmente a los prácticos para que retomen de inmediato la prestación del servicio.
En las notificaciones oficiales recordó que el practicaje constituye un servicio público regulado por la Ley de Navegación y advirtió que la interrupción de las tareas podría derivar en sumarios administrativos e incluso denuncias penales.
Aunque el decreto contempla la posibilidad de habilitar temporalmente a capitanes con certificado de conocimiento de zona para reemplazar a los prácticos en situaciones excepcionales, especialistas del sector consideran que esa alternativa no permitiría resolver el problema en el corto plazo, especialmente en las maniobras de buques petroleros, que requieren una alta especialización.
Un conflicto que amenaza el comercio exterior
Mientras continúan las negociaciones, el conflicto mantiene paralizadas las operaciones en los principales puertos argentinos y genera preocupación tanto en el sector privado como en el Gobierno.
La falta de una solución inmediata podría afectar el ritmo de las exportaciones agroindustriales, complicar la logística del comercio exterior y generar demoras en el abastecimiento de combustibles, en un momento clave para la actividad económica del país.





