Qué buscan las nuevas medidas y por qué simplificará trámites para miles de porteños.
La Ciudad de Buenos Aires implementó una serie de medidas de alivio fiscal destinadas a reducir el impacto de la inflación sobre los contribuyentes y simplificar distintos trámites tributarios.
A través de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), se actualizaron los topes de facturación que determinan las alícuotas del Impuesto sobre los Ingresos Brutos y se ampliaron beneficios para quienes adhieren al Régimen Simplificado.

La iniciativa, aprobada por la Legislatura porteña, tiene como objetivo evitar que el incremento nominal de la facturación producto de la inflación genere un aumento real de la carga impositiva. En otras palabras, busca que los contribuyentes no paguen más impuestos cuando el crecimiento de sus ingresos responde únicamente a la suba de precios y no a una mayor actividad económica.
Desde el 1° de junio, el tope de facturación anual para actividades vinculadas a servicios públicos, restaurantes, hoteles, comunicaciones, servicios inmobiliarios, alquileres, salud, educación y administración pública, entre otros sectores, se incrementó de $2.004 millones a $2.154,3 millones.
Por su parte, para las actividades de comercialización y reparaciones, el límite anual pasó de $364 millones a $391,1 millones.
Otra de las novedades anunciadas por la AGIP es la actualización del monto mínimo de deuda tributaria considerado en los trámites que requieren acreditar inexistencia de deuda o acceder a beneficios fiscales. El umbral pasó de $1.000 a $10.000, una medida que apunta a agilizar procedimientos administrativos y facilitar el acceso a distintos regímenes de promoción.
Beneficios para monotributistas y trabajadores independientes
Las medidas se complementan con las bonificaciones que la Ciudad viene aplicando a los contribuyentes adheridos al Régimen Simplificado de Ingresos Brutos.
Entre los principales beneficiarios se encuentran trabajadores independientes que prestan servicios de manera directa, como peluqueros, fotógrafos, mecánicos, entrenadores personales, esteticistas y otros profesionales.
Según informó la AGIP, quienes se encuentren en las categorías A, B y C reciben una bonificación del 100%, por lo que quedan exentos del pago del impuesto. En tanto, los contribuyentes comprendidos entre las categorías D y H acceden a una reducción del 75% sobre el monto correspondiente.
La medida forma parte del proceso de integración entre el Régimen Simplificado de la Ciudad y el Monotributo Nacional, una herramienta que desde enero de 2026 permite a más de 200.000 contribuyentes porteños centralizar sus trámites y obligaciones fiscales en una única gestión.
Con estas modificaciones, el Gobierno porteño busca aliviar la carga tributaria de empresas, comercios y trabajadores independientes, al tiempo que adapta los parámetros fiscales al contexto inflacionario y simplifica la relación de los contribuyentes con la administración tributaria.





