El CEO de la empresa destacó el mercado local como «extremadamente importante» y aseguró que la «reducción de barreras significa ver opciones que antes no eran factibles».
El CEO de Latam, Roberto Alvo, destacó la política de apertura aerocomercial del Gobierno de Javier Milei y aseguró que la compañía analiza nuevas oportunidades para ampliar su presencia en la Argentina. Sin embargo, aclaró que la prioridad de la empresa continúa siendo el negocio internacional y descartó, por el momento, un regreso a los vuelos de cabotaje.
La aerolínea, que dejó de operar rutas domésticas en el país en 2020, retomó el año pasado la conexión entre Buenos Aires y Miami mediante un vuelo que parte desde Santiago de Chile y utiliza derechos de quinta libertad del aire, en el marco del acuerdo de cielos abiertos entre ambos países.
Según los datos de septiembre de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Latam fue la aerolínea que más pasajeros internacionales transportó en el mercado argentino, con una participación del 20,02%. En segundo lugar quedó Aerolíneas Argentinas, con el 16,97%.
Durante el 22º ALTA AGM & Airline Leaders Forum, uno de los principales encuentros de la industria aerocomercial de América Latina y el Caribe, Alvo remarcó la importancia del mercado argentino para la compañía: “Para Latam, la Argentina es un mercado extremadamente importante. Es el más grande que tenemos al sur de nuestros hubs y siempre ha sido y seguirá siendo fundamental para nuestra red”.
En ese sentido, precisó que la empresa cuenta con más de 30 vuelos internacionales diarios desde sus centros de conexión y servicios directos, entre ellos la ruta que une Buenos Aires con Miami.
La apertura aerocomercial y las posibilidades de expansión
Alvo valoró las medidas impulsadas por la administración de Milei para reducir las restricciones en el sector y facilitar la operación de las compañías aéreas. “Es muy buena la señal de apertura que da el gobierno argentino. Hace 20 años, este era un continente totalmente cerrado y hoy prácticamente todas las barreras han caído”, afirmó.
El ejecutivo sostuvo que la eliminación de obstáculos regulatorios permite evaluar alternativas comerciales que antes no resultaban viables. No obstante, evitó anticipar cuáles podrían ser los próximos movimientos de Latam en el país y señaló que la compañía comunicará sus decisiones cuando corresponda.
“Siempre analizamos oportunidades y sabemos que esta reducción de barreras significa que podemos ver opciones que antes simplemente no eran factibles. Ya comunicaremos”, agregó.
Pese a las expectativas que genera la desregulación, el CEO fue claro respecto de la posibilidad de recuperar las operaciones de cabotaje que la compañía abandonó hace seis años. “Nuestra prioridad en la Argentina está en el negocio internacional”, remarcó, sin anunciar planes para volver a competir en las rutas domésticas.
Los costos de la actividad, en el centro de las diferencias
El debate sobre las condiciones para el desarrollo del sector también estuvo presente durante el encuentro. Peter Cerdá, presidente de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) y vicepresidente regional para las Américas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), destacó que el Gobierno argentino habilitó nuevas instancias de diálogo con las aerolíneas después de los desacuerdos por los costos operativos.
En mayo, IATA había cuestionado la decisión de la ANAC de aprobar aumentos en los cargos por los servicios de navegación aérea que presta la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). La entidad calificó la medida como unilateral y reclamó que se suspendiera su aplicación hasta que hubiera una instancia formal de consulta con las compañías.
Según explicó Cerdá, las conversaciones posteriores permitieron acordar la conformación de tres grupos de trabajo para abordar la estructura de costos y mejorar la transparencia en su administración.
“A raíz de esos anuncios, tuvimos un diálogo positivo con el Gobierno. Se acordó establecer tres grupos de trabajo que esperamos que permitan una mayor transparencia, sobre todo en la manera en que se gestionan los costos que se cobran a las aerolíneas”, señaló.
Sin embargo, el representante de ALTA advirtió que la Argentina tiene los costos de navegación aérea más altos de la región y cuestionó la magnitud de los cargos que deben afrontar las compañías.
De acuerdo con las cifras que presentó, este año se anunció un incremento del 15% en las tarifas por sobrevuelo internacional y aterrizaje, que se sumó al aumento del 18% aplicado durante 2025.
Para ilustrar la diferencia con otros países, comparó los valores de la Argentina y Chile: “Si hacemos una comparación con Chile, la Argentina cobra US$2761 por cada 1000 kilómetros, mientras que el país vecino cobra US$228. Estamos hablando de diferencias muy importantes”.
Cerdá reconoció la necesidad de mejorar la infraestructura, aunque sostuvo que las inversiones deben discutirse con las empresas del sector. “Lo más importante es tener un diálogo abierto y transparente y conocer cómo se van a realizar las inversiones, porque, al final, quienes las pagan son los pasajeros y las aerolíneas”, afirmó.
Además, destacó los avances registrados durante los últimos cuatro meses en la conformación de los grupos de trabajo, que permitirán a las compañías participar en las discusiones sobre los gastos operativos y los proyectos de inversión.
El desafío de ampliar el acceso a los vuelos
Más allá de las diferencias por los costos, los dos ejecutivos coincidieron en que América Latina tiene un amplio margen para aumentar la cantidad de pasajeros aéreos, aunque señalaron que la carga impositiva y los gastos asociados a la infraestructura dificultan el crecimiento de la actividad.
Cerdá sostuvo que, en países como la Argentina, Brasil y Colombia, las aerolíneas todavía deben competir con el transporte terrestre para captar pasajeros. “En países como Brasil, la Argentina o Colombia todavía estamos compitiendo con los autobuses. Una gran parte de la población sigue viajando por vía terrestre”, explicó.
Frente a ese escenario, consideró que los gobiernos deberían trabajar junto con las compañías para mejorar la conectividad, impulsar el turismo y ampliar el acceso al transporte aéreo, en lugar de aumentar los impuestos y las tasas que afectan a la actividad.
Por su parte, Alvo defendió la evolución de las tarifas y aseguró que las mejoras de eficiencia de la industria permitieron reducir el costo de volar en términos reales. “Hoy es mucho más accesible y barato volar que en cualquier otro momento de la historia. La industria ha democratizado el transporte aéreo”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó la evolución del mercado chileno y señaló que las tarifas promedio, medidas en términos reales, eran hace 25 años dos veces y media más altas que las registradas durante el año pasado.
De esta manera, el titular de Latam destacó los avances de la industria para ampliar el acceso a los vuelos, aunque la discusión sobre los costos y las condiciones regulatorias continúa como uno de los principales desafíos para potenciar el transporte aéreo en la Argentina y el resto de la región.





