Investigadores de la UBA y la UNSAM consiguieron el nacimiento del primer cerdo clonado de América Latina con tres modificaciones genéticas .
Argentina alcanzó un hito científico de alcance internacional con el nacimiento del primer cerdo clonado de América Latina con tres modificaciones genéticas destinadas a disminuir el rechazo inmunológico en futuros trasplantes de órganos.
El desarrollo fue llevado adelante por investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y constituye el tercer caso de este tipo registrado en el mundo, después de Estados Unidos y China.
Según pudo saber Notas de Actualidad, el nacimiento del lechón ocurrió en abril en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, ubicada en el barrio porteño de Agronomía, y representa un paso fundamental en el desarrollo de los xenotrasplantes, una técnica que consiste en trasplantar células, tejidos u órganos de animales hacia seres humanos.

Un avance científico para combatir la falta de órganos
La investigación apunta a resolver uno de los principales problemas que enfrenta la medicina de trasplantes: el rechazo inmediato del órgano por parte del sistema inmunológico del receptor.
Para lograrlo, los científicos realizaron una edición genética conocida como «triple knockout», mediante la cual eliminaron tres genes —GGTA1, CMAH y B4GalNT2— responsables de desencadenar una fuerte respuesta inmunológica cuando un órgano porcino entra en contacto con el organismo humano.
La modificación genética fue desarrollada por un equipo de investigadores de la UNSAM encabezado por Adrián Mutto, mientras que la UBA estuvo a cargo de todo el proceso reproductivo, desde la implantación embrionaria hasta el nacimiento del animal.
Cómo lograron el nacimiento del cerdo clonado
Los especialistas implantaron 120 embriones editados genéticamente utilizando una técnica quirúrgica mínimamente invasiva sobre una cerda receptora.
El veterinario Marcelo Acerbo, profesor de la Facultad de Veterinaria de la UBA y especialista en reproducción porcina, explicó que el equipo fue responsable del seguimiento de la gestación, el parto y el inicio de la crianza del lechón, una etapa clave para evaluar el desarrollo del animal y continuar con las investigaciones.

El objetivo: órganos compatibles con seres humanos
Los investigadores adelantaron que el proyecto continuará con nuevas modificaciones genéticas. La próxima etapa contempla incorporar siete genes adicionales para aumentar aún más la compatibilidad de los órganos porcinos con pacientes humanos.
Entre esos cambios también se prevé bloquear determinadas hormonas de crecimiento para controlar el tamaño de órganos como el corazón y el hígado, ya que en cerdos adultos pueden superar ampliamente las dimensiones adecuadas para un cuerpo humano.
El propósito final es obtener órganos completamente funcionales y con menores probabilidades de rechazo inmunológico.
Un desafío para enfrentar la escasez de donantes
El desarrollo cobra especial relevancia frente a la creciente demanda de órganos para trasplantes.
Según datos difundidos por el proyecto, más de 7.000 personas esperan un trasplante urgente en Argentina. En lo que va de 2026 se realizaron alrededor de 900 trasplantes, mientras que el país registra aproximadamente nueve donantes por cada millón de habitantes.
A nivel mundial, la situación también es crítica: actualmente solo se logra cubrir cerca del 10% de la demanda global de órganos, lo que impulsa la búsqueda de alternativas como los xenotrasplantes.
¿Por qué se utilizan cerdos para estas investigaciones?
Los cerdos son considerados los mejores candidatos para este tipo de estudios debido a que poseen órganos con características anatómicas y fisiológicas muy similares a las de los seres humanos. Además, presentan una elevada capacidad reproductiva y tiempos de gestación relativamente cortos, factores que favorecen el desarrollo de investigaciones biomédicas.
Lo que viene: años de investigación antes de llegar a pacientes
Aunque el nacimiento del primer cerdo clonado con triple modificación genética representa un logro histórico para la ciencia argentina, los especialistas remarcan que todavía queda un largo camino por recorrer.
Antes de que estos órganos puedan utilizarse en personas será necesario completar rigurosos estudios preclínicos que demuestren su seguridad, funcionalidad y la ausencia de rechazo inmunológico.
Si esos resultados son positivos, esta tecnología podría transformar el futuro de los trasplantes y convertirse en una de las herramientas más prometedoras para reducir la falta de órganos disponibles en todo el mundo.





