Se prevén despidos masivos, suspensión de servicios clave y un impacto económico nacional.
Estados Unidos ingresó este miércoles en un nuevo ciclo de cierre gubernamental tras el fracaso de las negociaciones entre el presidente Donald Trump y el Congreso para aprobar el financiamiento federal. La falta de acuerdo antes del inicio del año fiscal derivó en la suspensión de aproximadamente 750.000 empleados federales, el cierre de oficinas públicas y una creciente incertidumbre sobre la continuidad de servicios esenciales.
La interrupción presupuestaria, la tercera bajo la presidencia de Trump y la primera desde su regreso a la Casa Blanca este año, expone la profunda polarización entre demócratas y republicanos. El enfrentamiento se centra en el financiamiento de subsidios de salud vinculados a la Ley de Cuidado de Salud Asequible, que los demócratas exigen renovar ante el vencimiento de beneficios para millones de ciudadanos. Los republicanos, por su parte, se niegan a incluir ese debate en las negociaciones presupuestarias.
Trump, que había declarado “no querer el cierre”, endureció su postura tras una reunión fallida con líderes legislativos, y prometió represalias “irreversibles” que afectarían programas valorados por la oposición. Su agenda de deportaciones se aceleraría, mientras que áreas como educación, medio ambiente y cultura enfrentan recortes severos. La Oficina de Administración y Presupuesto ya instruyó a las agencias a preparar despidos masivos, en línea con la estrategia de reducción del aparato estatal impulsada por el Departamento de Eficiencia Gubernamental.
Aunque servicios como Medicare, Medicaid y el Pentágono seguirán operativos, se anticipan demoras por falta de personal. Los museos Smithsonian permanecerán abiertos hasta el lunes, pero los parques nacionales podrían cerrar por razones de seguridad y conservación.
El Senado rechazó tanto el proyecto de ley republicano como el demócrata, y no hay señales de una salida rápida. El líder demócrata Chuck Schumer enfrenta presión interna para sostener las demandas de salud, mientras que el presidente de la Cámara, Mike Johnson, culpó a los demócratas por el cierre y suspendió las sesiones legislativas.





