El WTI y el Brent registraron fuertes bajas mientras avanzan las negociaciones diplomáticas.
Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída este lunes luego de que Estados Unidos suspendiera temporalmente los ataques contra Irán, en un movimiento que redujo la tensión en la guerra en Medio Oriente y alivió los temores de una interrupción prolongada del suministro mundial de crudo.
Según pudo saber Notas de Actualidad, durante la jornada, el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió 6,46% y cotizó en US$ 83,54 por barril, mientras que el Brent, referencia para gran parte del mercado internacional y para Argentina, cayó 5,63%, hasta los US$ 86,56 por barril.

Por qué cayó el precio del petróleo
La baja se produjo después de que la administración estadounidense decidiera pausar los bombardeos contra objetivos iraníes, en medio de la creciente preocupación por el desgaste militar y las reservas de municiones tras semanas de enfrentamientos.
Según trascendió, el vicepresidente J. D. Vance y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, manifestaron inquietud por el ritmo de las operaciones y recomendaron abrir un margen para las negociaciones diplomáticas.
Desde Teherán, en cambio, sostuvieron que la interrupción de los ataques busca reducir el precio internacional del petróleo, que había alcanzado niveles elevados tras la intensificación del conflicto en la región.
Las autoridades iraníes también aseguraron que Estados Unidos «está atrapado en el pantano» generado por sus propias acciones militares y rechazaron que Washington tenga capacidad para controlar la evolución del mercado energético mediante decisiones estratégicas.
Avanzan las negociaciones para evitar una guerra total
En paralelo, mediadores internacionales intensificaron las gestiones para acercar posiciones entre Washington y Teherán y evitar una escalada mayor en Medio Oriente.
Fuentes diplomáticas señalaron que Qatar y Pakistán encabezan las conversaciones destinadas a restablecer un acuerdo provisional de alto el fuego, debilitado por los recientes intercambios militares.
La ausencia de bombardeos durante tres días consecutivos alimentó las expectativas de una posible reanudación del diálogo, luego de casi dos semanas de ataques que elevaron la tensión regional.
El Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto clave
Uno de los principales focos de preocupación continúa siendo el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula aproximadamente el 20% del petróleo comercializado en el mundo.
El conflicto se agravó tras los ataques iraníes contra embarcaciones que transitaban por esa vía marítima, lo que motivó la respuesta militar estadounidense sobre infraestructura costera iraní.
Mientras tanto, Arabia Saudita y Omán mantuvieron contactos diplomáticos para garantizar la seguridad de la navegación en la zona y avanzar en mecanismos que permitan normalizar el tránsito marítimo.
Ambos gobiernos coincidieron en reforzar la cooperación regional para preservar la estabilidad y evitar nuevas interrupciones en el comercio internacional de hidrocarburos.
Estados Unidos abre una ventana para la diplomacia
Desde Washington, el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, afirmó que el presidente Donald Trump decidió dar espacio a las conversaciones diplomáticas antes de evaluar nuevos pasos militares.
La evolución de las negociaciones será determinante para el comportamiento del mercado energético durante los próximos días, ya que cualquier reanudación de los ataques podría volver a impulsar el precio del petróleo y aumentar la incertidumbre en los mercados internacionales.
Agencias Internacionales y Reuters





