Una ronda de diálogo encabezada por representantes estadounidenses y mandatarios israelíes y libaneses resulta en la instauración de una tregua temporal, mientras persiste oposición interna en el parlamento libanés
Un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano comenzará esta noche, como resultado de un acuerdo impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras conversaciones separadas con el primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente Joseph Aoun. La medida se presenta en medio de tensiones fronterizas tras recientes enfrentamientos y busca sentar las bases para conversaciones de paz más amplias que, según Trump, podrían desembocar en una solución duradera en la región, informó el medio REUTERS.
El canal diplomático que condujo al anuncio se consolidó luego de una reunión celebrada en Washington D. C. hace apenas dos días, siendo este el primer encuentro de alto nivel entre representantes israelíes y libaneses desde 1983. Esta instancia fue clave para posibilitar el entendimiento que cristaliza en la actual tregua temporal, según detalló Trump en su red Truth Social.
A las 17:00 (EST) dará inicio el cese de hostilidades entre ambas naciones, de acuerdo con los términos difundidos en la noche de este martes. Ni el presidente estadounidense ni los líderes mencionaron en sus comunicados al grupo Hezbollah, organización armada que mantiene una influencia decisiva en el conflicto y cuyo papel en la implementación del alto el fuego sigue rodeado de incertidumbre.
Trump anunció además que ha instruido al vicepresidente JD Vance, al secretario de Estado Marco Rubio y al jefe del Estado Mayor Conjunto Dan Caine para colaborar estrechamente con Israel y Líbano con la meta de alcanzar «una paz duradera». A este equipo corresponde facilitar nuevas rondas de diálogo bilateral. El mandatario informó, asimismo, que Netanyahu y Aoun serán invitados próximamente a la Casa Blanca para avanzar en negociaciones directas, lo cual marcaría el inicio de «conversaciones significativas» entre ambas naciones por primera vez en más de tres décadas.
Fuerte resistencia interna en el Líbano a la tregua impulsada por Estados Unidos
Al interior del Líbano se mantiene una oposición intensa a acercamientos con Israel. El diputado del grupo Hezbollah Hussein Hajj Hassan manifestó su rechazo frontal al proceso iniciado por el gobierno libanés. “Negociaciones directas con el enemigo son un grave pecado y un grave error, y no sirven a ningún interés del país”, declaró Hassan a la agencia AFP desde su oficina parlamentaria. El dirigente exigió a Beirut que detenga lo que describió como “una serie de concesiones inútiles” frente a Israel y Estados Unidos.
Estas declaraciones reflejan la profundidad de la fractura política y militar en el Líbano, donde el conflicto con Israel suscita divisiones persistentes. El contexto actual está determinado por la exclusión de Hezbollah de las negociaciones principales, lo que añade incertidumbre real sobre la capacidad de implementar el alto el fuego en el terreno y de avanzar hacia un acuerdo duradero.
El presidente Trump, por su parte, expuso confianza en que el proceso abierto con esta tregua temporal pueda evolucionar hacia un arreglo definitivo, al sostener que «ambas partes desean la paz». La iniciativa diplomática del mandatario norteamericano se convierte así en el primer intento serio de diálogo bilateral desde 1983, bajo supervisión y mediación directa de Washington.





