El Gobierno declaró la emergencia nacional tras el avance de las llamas en Madrid y Ávila.
España enfrenta una de las mayores emergencias ambientales de su historia. Los incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid, la provincia de Ávila y otras regiones del país obligaron al Gobierno a declarar el estado de emergencia nacional, mientras casi 90.000 personas fueron evacuadas, una persona murió y más de 25.000 hectáreas quedaron arrasadas por las llamas.
Según pudo saber Notas de Actualidad, aunque durante este domingo las autoridades informaron que lograron contener gran parte del frente principal, advirtieron que todavía quedan focos activos y que las condiciones meteorológicas continúan siendo críticas debido al viento y las altas temperaturas.

Pedro Sánchez advirtió que aún quedan «horas complejas»
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que el país atraviesa una «situación dramática» y pidió extremar las precauciones ante el riesgo de que el fuego vuelva a intensificarse.
«Quedan horas complejas», afirmó el mandatario, quien confirmó la movilización de todos los recursos disponibles para combatir los incendios y asistir a la población afectada.
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó el siniestro como «el peor incendio de la historia de Madrid» y sostuvo que la prioridad absoluta es proteger la vida de los habitantes.
Los incendios superaron la capacidad de los bomberos
Las llamas comenzaron en distintos focos al oeste de Madrid y terminaron uniéndose en un gran frente que avanzó hacia municipios como Robledo de Chavela, Fresnedillas de la Oliva y El Escorial.
210
Horas antes de que mejorara parcialmente la situación, el jefe de Gestión de Emergencias de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, reconoció que el incendio «superaba la capacidad de los bomberos para contenerlo».
Ante el avance del fuego, la Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegó efectivos para proteger las zonas pobladas y evitar que las llamas alcanzaran nuevas localidades. Además, las instalaciones de la NASA ubicadas en Robledo de Chavela debieron ser cerradas por precaución.
Casi 90.000 evacuados y un muerto
Las autoridades confirmaron la evacuación de ocho municipios y el aislamiento preventivo de otras localidades debido al rápido avance del fuego. En tanto, la provincia de Valencia registró la primera víctima fatal de esta ola de incendios: un hombre murió en la localidad de Manises.
Protección Civil también emitió alertas por la mala calidad del aire y recomendó a la población permanecer en sus viviendas, mantener cerradas puertas y ventanas y evitar actividades al aire libre.
Investigan si uno de los incendios fue provocado
La Guardia Civil detuvo a una persona e investiga a otra por su posible responsabilidad en el incendio registrado en Burgohondo, provincia de Ávila. Las primeras hipótesis apuntan a una presunta negligencia relacionada con el uso de maquinaria pesada, aunque la investigación continúa en curso.
Francia también combate incendios históricos
La emergencia no afecta únicamente a España. En el suroeste de Francia, las autoridades evacuaron unas 250.000 personas debido a los incendios que afectan principalmente a las regiones de Gironda y Landas.
El fuego destruyó más de 19.000 hectáreas de bosque y unas 80 viviendas, mientras alrededor de 50 bomberos resultaron heridos durante las tareas de extinción.
El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó la situación como «muy tensa» y confirmó la activación del mecanismo europeo de protección civil para recibir apoyo internacional.
Europa enfrenta una temporada récord de incendios
La Unión Europea desplegó aviones y helicópteros para colaborar en las tareas de extinción tanto en España como en Francia. Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus, Europa es el continente que más rápido se calienta y las sucesivas olas de calor, junto con la sequía extrema, han incrementado significativamente el riesgo de incendios forestales.
Los especialistas advierten que las altas temperaturas, la vegetación seca y los fuertes vientos crean condiciones ideales para la propagación de incendios cada vez más intensos y difíciles de controlar, por lo que el riesgo seguirá siendo elevado durante las próximas semanas.





