El oficialismo impuso su estrategia tras las negociaciones con bloques aliados: cómo afectó el fallo de la Corte Suprema sobre la Ley de Tierras.
El oficialismo consiguió una victoria política en la Cámara de Diputados al impedir que la oposición reuniera el quórum necesario para debatir la derogación del DNU 70/23, la prórroga de la Emergencia en Discapacidad y proyectos vinculados con el endeudamiento y la mora. La estrategia de La Libertad Avanza combinó concesiones a sus aliados y un nuevo escenario judicial en torno a la ley de tierras.
La sesión había sido impulsada por bloques opositores que buscaban avanzar contra el decreto desregulador firmado por Javier Milei al comienzo de su gestión. Sin embargo, la convocatoria perdió fuerza después de que la Corte Suprema dictara una medida cautelar que restituyó temporalmente la vigencia de la ley de tierras impulsada durante el kirchnerismo.
Por qué la oposición buscaba derogar el DNU 70/23
El primer fallo judicial sobre la ley de tierras había rechazado una acción de amparo contra el artículo del DNU 70/23 que derogaba esa normativa. En la práctica, la decisión habilitaba una mayor libertad para la compra de tierras por parte de extranjeros, un tema que había generado cuestionamientos durante su tratamiento en el Senado.
La oposición buscó aprovechar ese clima de rechazo para avanzar contra el mega decreto de desregulación económica. Con el objetivo de reunir los votos necesarios para abrir el debate, incorporó otros asuntos sensibles para el Gobierno: la prórroga de la Emergencia en Discapacidad y los proyectos relacionados con el endeudamiento.
No obstante, la derogación integral del decreto también planteaba dificultades para sumar apoyos de otros bloques. El DNU 70/23 modificó numerosas áreas de la economía, por lo que su eliminación podía revertir medidas que contaban con respaldo de distintos sectores políticos y económicos.
Entre otras disposiciones, el decreto derogó las leyes de Abastecimiento, Góndolas, Compre Nacional y Alquileres, liberó las tasas bancarias y los precios de las prepagas, y flexibilizó el mercado aerocomercial. Desde el oficialismo advirtieron que una derogación completa podía provocar un escenario de incertidumbre administrativa y judicial.
El fallo de la Corte Suprema cambió el escenario
Las posibilidades de la oposición comenzaron a reducirse después de que la Corte Suprema concediera una medida cautelar sobre el mismo artículo del DNU 70/23 y restituyera temporalmente la ley de tierras. El cambio en el escenario judicial debilitó la estrategia parlamentaria de los bloques que impulsaban la sesión.
“Desde ese momento no pudimos sumar ninguna voluntad más”, reconoció ante Infobae un importante referente del peronismo, en referencia a las dificultades para conseguir los apoyos necesarios.
La decisión judicial se sumó a las negociaciones que La Libertad Avanza mantuvo con los bloques aliados para evitar que prosperara el intento opositor. El oficialismo buscó así reducir los cuestionamientos sobre la extranjerización de tierras sin poner en riesgo el conjunto de las desregulaciones incluidas en el decreto.
El acuerdo por la ley de tierras
En paralelo, el oficialismo acordó con sus aliados incorporar un límite a la extranjerización de tierras en su propio proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuyo tratamiento está previsto para el 21 de octubre.
La negociación dejó una situación particular en el Congreso: La Libertad Avanza, el PRO y la UCR firmaron un dictamen que contempla reponer la ley de tierras impulsada por el kirchnerismo en 2011, aunque en el marco de una iniciativa promovida por el Gobierno.
Con las concesiones a sus aliados y el cambio de escenario judicial, el oficialismo logró frenar la sesión opositora y evitar que se abriera el debate sobre la derogación integral del DNU 70/23 y los demás temas incluidos en la convocatoria.





