Los pronósticos anticipan un período con mayores probabilidades de precipitaciones en distintas regiones del país, aunque el impacto no será uniforme.
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y comienza a generar nuevas proyecciones sobre el comportamiento del clima en Argentina durante los próximos meses. Los pronósticos anticipan un período con mayores probabilidades de precipitaciones en distintas regiones del país, aunque el impacto no será uniforme.
De acuerdo con las estimaciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), durante el trimestre de primavera varias provincias podrían registrar lluvias superiores a los valores habituales para la época. El escenario se vincula con la evolución del fenómeno de El Niño, cuya intensidad podría aumentar durante las próximas semanas.
El ingreso de sistemas de baja presión desde el Pacífico sur también favorece períodos de inestabilidad, especialmente en la Patagonia, donde se vienen registrando episodios de lluvias y nevadas.
Qué provincias tendrán más lluvias
El pronóstico trimestral del SMN señala que las mayores probabilidades de precipitaciones por encima de lo normal se concentran en el noreste argentino.
Misiones y Corrientes aparecen como las provincias con mayor probabilidad de registrar lluvias superiores a los valores habituales. El escenario también alcanza sectores de Formosa, Chaco y Santa Fe.
En estas regiones, además, ya se registraron distintos episodios de tormentas y precipitaciones intensas, por lo que el comportamiento de las lluvias durante la primavera será seguido especialmente de cerca.
Otro sector que podría presentar anomalías en las precipitaciones es Cuyo. Mendoza y San Juan aparecen entre las provincias donde se prevén mayores cambios respecto de los valores habituales.
En esta región, una parte importante de las precipitaciones se produce en forma de nieve en las zonas cordilleranas. Por ese motivo, un incremento de las nevadas podría contribuir a mejorar la disponibilidad de agua en una zona que atraviesa desde hace años una situación hídrica compleja.
El fenómeno podría alcanzar una mayor intensidad
El SMN informó que las condiciones asociadas a El Niño se están intensificando. En un informe difundido a mediados de agosto, el organismo analizó el comportamiento de las lluvias y las temperaturas en Argentina durante anteriores episodios del fenómeno.
Las proyecciones internacionales también apuntan a una evolución de El Niño durante los próximos meses. Según estimaciones citadas por especialistas, el fenómeno podría alcanzar su mayor intensidad hacia octubre y mantenerse durante parte del verano.
Desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) también analizaron el escenario climático para la campaña 2026-2027 y remarcaron la necesidad de adaptar las estrategias productivas ante un posible período con mayores precipitaciones.
Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA, señaló que el fenómeno tendría una intensidad entre moderada y fuerte y podría extenderse hasta, al menos, finales del verano de 2027.
El especialista aclaró que El Niño no genera los mismos efectos en todas las regiones del planeta y que su impacto depende de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas en cada zona.
El impacto del calentamiento global
La evolución de El Niño se produce, además, en un contexto de temperaturas oceánicas elevadas. Especialistas en clima advierten que el calentamiento global puede intensificar algunos de los efectos asociados a estos fenómenos naturales.
Desde Copernicus señalaron que El Niño aporta calor al sistema climático, aunque se desarrolla sobre un escenario marcado por décadas de calentamiento provocado por las actividades humanas.
El aumento de la temperatura de los océanos puede favorecer cambios en los patrones de circulación atmosférica y contribuir a una mayor frecuencia o intensidad de determinados fenómenos meteorológicos.
Qué efectos podría tener en Argentina
El impacto de El Niño sobre Argentina puede manifestarse de diferentes maneras dependiendo de la región.
En el noreste, uno de los principales riesgos está relacionado con un aumento de las precipitaciones y posibles crecidas de ríos. En Cuyo, en cambio, el incremento de las precipitaciones podría traducirse principalmente en mayores nevadas en la cordillera.
El geólogo Federico Isla explicó que episodios anteriores de El Niño estuvieron asociados con importantes crecidas de ríos en distintas zonas del país. Según el especialista, el aumento de la humedad y las precipitaciones puede repercutir sobre las principales cuencas que atraviesan Sudamérica.
Entre los antecedentes mencionados se encuentran los eventos de 1982-1983, 1987 y 2024, aunque la intensidad y las consecuencias fueron diferentes en cada caso.
Por el momento, los organismos meteorológicos advierten que el escenario previsto para la primavera será más húmedo en buena parte del territorio argentino. Sin embargo, la evolución de las lluvias y su intensidad dependerá del desarrollo del fenómeno durante las próximas semanas.





