El presidente Javier Milei volvió a cuestionar al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, esta vez por su política fiscal, en un mensaje publicado en redes sociales antes de su llegada a Nueva York, Estados Unidos. Ambos mandatarios participan de las actividades de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas.
Según pudo saber Notas de Actualidad, el jefe de Estado sostiene que el equilibrio fiscal como uno de los ejes de su programa económico, compartió un gráfico sobre el resultado fiscal de Brasil y rechazó que el esquema del país vecino sea presentado como un modelo a seguir.

“La progresía local (zurdos) nos quiere mostrar esta política fiscal como el modelo a seguir… NO GRACIAS… Jamás cuenten conmigo para este disparate… en 2001 teníamos una situación parecida y ya sabemos cómo terminó… CIAO!”, escribió Milei en su cuenta de X.
En su publicación, el mandatario no mencionó directamente a Lula, pero acompañó el mensaje con un gráfico titulado “Brasil – Resultado fiscal”, que muestra la evolución de las cuentas públicas brasileñas como porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI).
El gráfico que compartió Milei y su referencia a la crisis de 2001
Según la información incluida en el gráfico difundido por el Presidente, los resultados fiscales de Brasil aparecen en terreno negativo durante los años de la serie. Entre los datos destacados figuran un déficit del 9,3% del PBI en 2015, del 11,6% en 2020 y del 9,9% en 2026.
El material cita como fuente a Econométrica, con datos del Tesoro y del Banco Central de Brasil. También señala resultados negativos del 8,1% del PBI para 2025 y del 9,9% para 2026.
La referencia de Milei a 2001 remite a la crisis económica, política y social que atravesó la Argentina, cuyo desenlace incluyó el abandono de la convertibilidad. El Presidente utilizó ese episodio histórico para cuestionar lo que considera un rumbo fiscal insostenible en Brasil.
Sin embargo, la comparación forma parte de la argumentación política de Milei y no constituye, por sí sola, una demostración de que la situación brasileña sea equivalente a la crisis argentina de aquel año.
Milei y Lula coincidirán en Nueva York por la Asamblea General de la ONU
El mensaje del mandatario argentino se conoció en la antesala de su viaje a Estados Unidos, donde desarrolla una agenda de actividades vinculadas con la Asamblea General de las Naciones Unidas y reuniones con distintos actores.
Lula da Silva también se encuentra en Nueva York para participar del encuentro internacional. El presidente brasileño tiene previsto abordar asuntos de política internacional, entre ellos la soberanía de su país y las tensiones con el Gobierno de Donald Trump.
Brasil mantiene la tradición de abrir el debate general de la Asamblea General, seguido por Estados Unidos. La presencia de ambos mandatarios se da en un contexto de tensiones diplomáticas y diferencias sobre la orientación de sus respectivas políticas económicas.
La relación entre Milei y Lula, marcada por los cruces políticos
La nueva crítica de Milei se suma a una serie de enfrentamientos públicos entre el presidente argentino y su par brasileño.
El vínculo bilateral quedó tensionado tras las declaraciones que Milei realizó en julio durante su visita a San Pablo, donde participó de un acto del Partido Liberal relacionado con la candidatura de Flávio Bolsonaro para las elecciones presidenciales de Brasil.
En aquella oportunidad, el mandatario argentino cuestionó duramente a Lula y utilizó expresiones descalificadoras contra el presidente brasileño. Los dichos provocaron una reacción del Gobierno de Brasil, que convocó al embajador argentino para transmitir una protesta diplomática.
El episodio se incorporó a una relación bilateral atravesada por diferencias ideológicas y políticas, pese a la importancia de los vínculos comerciales y económicos entre ambos países.
Lula respondió a los cuestionamientos de Milei
Luego de las declaraciones del mandatario argentino, Lula se refirió a la situación y calificó el conflicto como un “disparate”. El presidente brasileño evitó profundizar la confrontación y sostuvo que su relación debía centrarse en los vínculos entre los Estados.
El intercambio entre ambos jefes de Estado refleja las diferencias en sus discursos políticos y en la manera en que presentan sus modelos de gobierno.
Con su última publicación, Milei volvió a poner el rumbo fiscal de Brasil en el centro de sus cuestionamientos, mientras ambos presidentes participan de la agenda internacional en Nueva York.





