El mandatario se encontró con Abelardo de la Espriella en Cali, donde celebró su asunción como sucesor de Gustavo Petro.
Javier Milei participó este viernes de la asunción de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia, en una visita que marcó un nuevo capítulo en la relación entre ambos países tras años de tensión diplomática durante el gobierno de Gustavo Petro.
El presidente argentino arribó el jueves por la noche a Cali, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. La ceremonia de investidura se desarrolló en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, bajo un amplio operativo de seguridad que reunió a más de 11.000 efectivos para custodiar a los mandatarios extranjeros invitados.
El Presidente Javier Milei junto al Presidente electo de la República de Colombia, Abelardo de la Espriella. pic.twitter.com/GPjZcRZEBj
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) August 7, 2026
Antes del acto oficial, Milei mantuvo dos reuniones bilaterales. En primer lugar, se entrevistó con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, y luego fue recibido por De la Espriella, en uno de los primeros encuentros oficiales que el flamante mandatario colombiano mantuvo durante la jornada de su asunción.
Tras participar de la ceremonia, la delegación argentina tenía previsto regresar a Buenos Aires, con llegada durante la madrugada del sábado.
La última escala de una gira regional
La visita a Colombia representó la última actividad de una gira internacional que comenzó en Ecuador, donde Milei y el presidente Daniel Noboa firmaron una serie de acuerdos de cooperación en materia económica, comercial, judicial, de defensa y energía.
Entre los convenios suscriptos figuraron un Protocolo Bilateral de Régimen Automotor, un Acuerdo de Servicios Aéreos, un tratado de Extradición, un convenio para el Uso Pacífico de la Energía Nuclear, una declaración conjunta sobre pesca ilegal y un acuerdo de cooperación en Ciberdefensa.
Además, antes de viajar a Colombia, el mandatario argentino se reunió con representantes de las cámaras automotrices argentinas con presencia en territorio ecuatoriano.
La presencia de Milei en la investidura de De la Espriella había sido confirmada semanas atrás durante un encuentro con el vicepresidente electo colombiano, José Manuel Restrepo, en Lima, donde el jefe de Estado argentino anticipó su asistencia a la ceremonia.
Una nueva etapa política en Colombia
La asunción de Abelardo de la Espriella reunió en Cali a varios líderes internacionales, entre ellos el presidente de Paraguay, Santiago Peña; el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa; el dirigente chileno José Antonio Kast; el rey Felipe VI de España y el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche.
La ceremonia también marcó un hecho inédito en la historia política colombiana, ya que fue la primera investidura presidencial realizada fuera de Bogotá. El nuevo mandatario eligió Cali como sede del acto con el objetivo de reforzar su propuesta de descentralizar el poder político.
De la Espriella, abogado penalista sin experiencia previa en cargos electivos, llegó a la Presidencia tras obtener 12,96 millones de votos, la cifra más alta alcanzada por un candidato en una elección presidencial colombiana.
El nuevo jefe de Estado asumió para el período 2026-2030 junto al economista José Manuel Restrepo como vicepresidente y prometió impulsar una profunda reforma del Estado.
Entre sus principales propuestas figuran reducir el tamaño de la administración pública en un 40%, bajar impuestos, endurecer la política de seguridad, no negociar con grupos armados, construir nuevas cárceles y reorganizar la política exterior. En ese marco, ya anunció el cierre de 14 embajadas y la suspensión de las relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua.
La llegada de De la Espriella pone fin a cuatro años de gestión de Gustavo Petro, un período atravesado por dificultades económicas, cuestionamientos institucionales y un deterioro de la situación de seguridad, en un escenario que el nuevo gobierno buscará revertir con un cambio de rumbo político y económico.





