Standard & Poor’s elevó la medición de la deuda argentina en moneda extranjera a largo plazo.
La calificadora internacional Standard & Poor’s elevó la calificación de la deuda en moneda extranjera a largo plazo de la Argentina de CCC+ a B-, en línea con una mejora reciente aplicada por Fitch Ratings.
Según el informe, la decisión se fundamenta en el avance del programa de ajuste fiscal impulsado por el Gobierno y en la acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central de la República Argentina.
El Gobierno consiguió USD 200 millones y logró renovar vencimientos en pesos
La agencia mantuvo una perspectiva estable y consideró que el Ejecutivo podría sostener el orden fiscal y fortalecer las reservas, factores que contribuirían a una recuperación gradual de la economía y a la reducción de la inflación.
En ese marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la mejora a través de redes sociales.
S&P señaló que la suba de calificación refleja una menor vulnerabilidad externa y una mejora en la liquidez, impulsada por superávits fiscales y nuevas fuentes de financiamiento, como emisiones de deuda en dólares en el mercado local y acuerdos con entidades internacionales.
No obstante, el informe advierte que persisten riesgos. La calificadora anticipó posibles tensiones económicas en los próximos 12 a 18 meses, aunque consideró que el país podría afrontarlas sin incurrir en default ni en una reestructuración de deuda bajo estrés.
En el plano institucional, S&P remarcó que la volatilidad macroeconómica y los cambios de política continúan afectando la previsibilidad, aunque valoró avances legislativos orientados a sostener el crecimiento.
En cuanto a las proyecciones, la agencia estimó una expansión del 2,7% para 2026 y cercana al 3% en los años siguientes. También prevé una desaceleración de la inflación, con un promedio del 32% en 2026 y una tendencia hacia niveles de un dígito hacia 2029.
El reporte destacó además el desempeño de sectores exportadores como energía, minería y agro, así como el potencial de los recursos no convencionales para fortalecer la balanza externa.
Avanza la privatización de Intercargo con tres interesados en carrera
Como antecedente, Fitch Ratings había elevado la calificación argentina a B- a comienzos de mayo, al considerar mejoras en los balances fiscales y externos, mayores perspectivas de acumulación de reservas y acceso al financiamiento.
Ambas evaluaciones coinciden en que el equilibrio fiscal y la acumulación de divisas constituyen los principales pilares del programa económico, aunque subrayan la persistencia de vulnerabilidades y la sensibilidad del país a eventuales shocks externos y políticos.





