Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration desarrollarán más de 60 pozos a 220 kilómetros al norte de las islas.
El petróleo quedó en el centro de la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas después del mensaje que Javier Milei brindó por cadena nacional. El Presidente cuestionó el avance de proyectos de explotación de hidrocarburos en las aguas cercanas al archipiélago y advirtió que el Gobierno tomará medidas para evitar que empresas extranjeras exploten recursos que la Argentina considera propios.
“Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen en nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora”, sostuvo Milei durante su discurso. El mandatario también señaló que permitir ese desarrollo podría generar incentivos para que el Reino Unido profundice la ocupación de las islas y avance sobre los recursos naturales del área.
Uno de los proyectos que explica la preocupación argentina es Sea Lion, un yacimiento offshore ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, a unos 220 kilómetros al norte de las islas. El desarrollo está a cargo de la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, compañías que avanzaron hacia una etapa de producción después de años de estudios y evaluaciones.
Sea Lion: cuánto petróleo podría producir y cuándo comenzaría
Según los datos informados por Navitas, Sea Lion cuenta con reservas probadas y probables estimadas en 314 millones de barriles de petróleo. La primera etapa del proyecto contempla una producción de alrededor de 50.000 barriles diarios y las empresas prevén obtener el primer petróleo en marzo de 2028, siempre que se cumpla el cronograma establecido.
El desarrollo demandaría una inversión inicial de aproximadamente USD 1.800 millones hasta alcanzar la primera producción. A ese desembolso se sumarían otros USD 2.100 millones durante las siguientes etapas. El proyecto está diseñado para extenderse durante unos 30 años y contempla más de 60 pozos submarinos distribuidos en diferentes fases.
El yacimiento fue descubierto en 2010 por Rockhopper, pero recién en diciembre de 2025 las compañías anunciaron la decisión final de inversión. La primera fase contempla la perforación de 11 pozos conectados a una plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga. Luego están previstas nuevas perforaciones en el Área de Desarrollo Norte y en el Área de Desarrollo Central, con producción proyectada para fines de 2030 en una de esas etapas.
La Argentina rechaza el proyecto por considerar que se trata de una explotación unilateral de recursos en una zona cuya soberanía se encuentra en disputa. En diciembre de 2025, la Cancillería cuestionó la decisión de inversión de Rockhopper y Navitas y sostuvo que las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el área son contrarias a las resoluciones de Naciones Unidas sobre la cuestión Malvinas. El avance de Sea Lion vuelve así a colocar al petróleo como uno de los principales puntos de tensión entre Buenos Aires y Londres.





