El mandatario norteamericano incluso puso en duda la soberanía danesa sobre la isla: «Les guste o no, vamos a hacer algo«
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la polémica con declaraciones que ponen en vilo la relación con Dinamarca y la Unión Europea. En una conferencia de prensa ante periodistas y empresarios petroleros, aseguró: “Les guste o no, vamos a hacer algo con Groenlandia”.
El mandatario justificó su postura en razones geopolíticas: “No queremos tener a Rusia o China de vecinos”, dijo, aludiendo a la presencia de destructores y submarinos de ambas potencias en la zona. Trump incluso puso en duda la soberanía danesa sobre la isla: “Ellos llegaron allá hace 500 años, eso no los convierte en dueños del territorio”.
El presidente norteamericano planteó que preferiría llegar a un acuerdo, pero advirtió que “si no se puede por las buenas, habrá que hacerlo de otra manera”. En su discurso también involucró a la OTAN: “Yo apoyo a la OTAN, yo la salvé. De no ser por mí no existiría”, presionando al organismo para respaldar su visión estratégica.
La controversia se amplió hacia América Latina. El presidente colombiano, Gustavo Petro, reveló que en una conversación telefónica Trump le confesó que “estaba pensando en hacer cosas malas en Colombia”. Según relató, el mensaje implicaba la preparación de una operación militar, lo que generó temor de ser capturado como ocurrió con Nicolás Maduro en Venezuela.
Petro explicó que pudo exponer su posición y que Trump había recibido información de la oposición colombiana a través de sectores republicanos en Florida. En una entrevista con El País, el mandatario sudamericano ratificó: “El mensaje era que estaban preparando algo ya, planificándolo”.





