La vocera del ente financiero anunció cuándo podría aprobarse el acuerdo y cuál es la suma que se destinaría para reforzar las arcas de la Argentina.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó este jueves que la próxima semana el Directorio del organismo analizará la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) acordado con la Argentina. En caso de recibir la aprobación formal, el país accederá a un nuevo desembolso de USD 1.000 millones.
La información fue confirmada por la vocera del FMI, Julie Kozack, durante la habitual conferencia de prensa quincenal. La funcionaria recordó que el staff técnico del organismo ya había dado su visto bueno a mediados de abril y volvió a destacar los resultados del programa económico impulsado por el gobierno de Javier Milei.
“Después de la aprobación, un desembolso de USD 1.000 millones se va a producir”, aseguró Kozack. Además, explicó que el acuerdo técnico se enfocó en “mantener políticas equilibradas” para sostener la desinflación, la estabilidad externa y el crecimiento económico.
La portavoz sostuvo que el objetivo del programa es permitir “un reacceso puntual y duradero a los mercados de capitales internacionales”.
El FMI volvió a respaldar el plan económico
Durante la conferencia, Kozack reiteró el respaldo del organismo al rumbo económico del Gobierno y aseguró que “el plan de estabilización sigue produciendo resultados importantes”.
En ese sentido, destacó la reciente mejora en la calificación soberana argentina realizada por la agencia Fitch Ratings, que elevó la nota del país de “CCC+” a “B-” con perspectiva estable, la mejor posición crediticia desde 2018.
El FMI también valoró distintos indicadores económicos. Según recordó la funcionaria, las compras de divisas del Banco Central superaron los USD 5.500 millones en lo que va del año, mientras que la pobreza cayó por debajo del 30%, el nivel más bajo en siete años.
Además, Kozack afirmó que el Gobierno mantiene “un compromiso pleno” con la meta de equilibrio fiscal y consideró que esa política resulta clave para consolidar la baja de la inflación y recuperar la confianza macroeconómica.
La guerra en Medio Oriente y el impacto global
Otro de los ejes de la conferencia estuvo vinculado al impacto económico internacional de la guerra en Medio Oriente y las tensiones en torno al estrecho de Ormuz.
Kozack explicó que el FMI trabaja junto al Banco Mundial y la Agencia Internacional de la Energía para monitorear las consecuencias del conflicto, especialmente por el aumento de los precios del petróleo y su impacto sobre los países en desarrollo.
“Tenemos conversaciones activas intensas con los miembros para evaluar cuáles son sus necesidades”, señaló la funcionaria, quien indicó además que numerosos países solicitaron asistencia técnica y asesoramiento económico.
El organismo reconoció que el deterioro del escenario internacional fue mayor al previsto inicialmente y confirmó que en julio publicará una actualización de sus proyecciones económicas globales.





