«La seguridad es lo fundamental», expresó el obispo auxiliar Raúl Pizarro en diálogo con Sábado Tempranísimo.
La visita del Papa a Buenos Aires tendrá un importante despliegue organizativo y de seguridad, con recorridos especiales para que los fieles puedan acercarse a saludarlo. Raúl Pizarro, obispo auxiliar de la diócesis de San Isidro, brindó detalles sobre las actividades previstas para el lunes 9 y el martes, y explicó cómo se organizarán los accesos y la circulación durante los encuentros. «La seguridad es lo fundamental», aseguró al referirse a los preparativos.
Según explicó Pizarro, el lunes por la mañana el Papa visitará el Cotolengo de Claypole. Luego, cuando regrese a la ciudad, viajará en un vehículo oficial hasta el túnel de la avenida del Libertador, donde pasará al papamóvil. «En el túnel va a ser allí. De ahí en adelante empieza con el papamóvil, son dos kilómetros y pico de papamóvil», detalló en diálogo con Sábado Tempranísimo por Radio Mitre el religioso sobre el recorrido que finalizará en el Monumento de los Españoles.
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El trayecto se realizará por el centro de la avenida, mientras que el público podrá ubicarse a ambos lados, en sectores delimitados por vallas. «La gente va a estar con corralitos, entonces el Papa va a poder ir pasando más tranquilo y sin apuro, para que todos lo vean y todos lo puedan saludar», explicó. Además, anticipó que el pontífice podría detenerse durante el recorrido para acercarse a los fieles: «Probablemente, como ya hemos visto muchas veces, va a ir frenando de vez en cuando para saludar a un bebito o algo que le vayan acercando».
Los accesos, los horarios y el operativo de seguridad
El obispo auxiliar indicó que habrá cuatro accesos principales para ingresar a los sectores habilitados. «Hay cuatro bocas fundamentales que son las que estarán abiertas y desde allí estarán los voluntarios que los irán guiando», señaló. Una vez que llegue al escenario del Monumento de los Españoles, el Papa tendrá un espacio reservado para prepararse antes de la celebración de la Eucaristía.
La agenda también contempla un encuentro con jóvenes el martes por la tarde, después de la visita a Córdoba. La actividad comenzará a las 20.15, aunque desde las 16 habrá propuestas artísticas como parte de la previa. El acceso al lugar se habilitará a partir del mediodía. Si bien será un evento abierto a personas de distintas edades, quienes tengan entre 15 y 35 años y cuenten con acreditación previa tendrán prioridad para ubicarse delante del escenario. «Se les da una prioridad que adelante del escenario estén todos los jóvenes», explicó Pizarro.
El religioso también comparó el operativo actual con el organizado durante la visita de Juan Pablo II en 1987. Según relató, desde el Vaticano les recomendaron no tomar aquella experiencia como referencia directa. «Lo primero que nos dijo la Santa Sede: “Miren, no comparen con 40 años atrás, porque no tienen nada que ver”», recordó. Además, mencionó que los organizadores analizaron experiencias de otros países para preparar el dispositivo y coordinar las distintas áreas involucradas.
Pizarro reconoció que el contexto internacional también influye en las medidas adoptadas. En ese sentido, contó que mantuvo una reunión con representantes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), un encuentro que no esperaba tener durante la organización. «Eso te marca que ahí tenés una presión más de seguridad internacional. Lamentablemente, hay conflictos que antes no existían y hay acciones», sostuvo. La agenda institucional incluye, además, la recepción oficial del Papa, un homenaje al general José de San Martín y encuentros con autoridades nacionales. En el Palacio Libertad, el presidente y el pontífice pronunciarán discursos ante representantes de distintos sectores.





