Más de 19.000 hectáreas fueron quemadas por el incontrolable fuego: qué pasará con el Tour de Francia.
Las autoridades advierten que la temporada de incendios comenzó antes de lo habitual y que el cambio climático está agravando la situación.
Europa vuelve a enfrentar una grave crisis ambiental. Cientos de bomberos trabajan este domingo para contener una serie de incendios forestales que ya han devastado más de 19.000 hectáreas en Francia, España y Portugal, en medio del regreso de temperaturas que podrían alcanzar nuevamente los 40 °C.
Según pudo saber Notas de Actualidad, la emergencia se produce apenas unos días después de que el continente sufriera una de las olas de calor más intensas jamás registradas para un mes de junio, un fenómeno que, según especialistas, estuvo estrechamente vinculado al cambio climático y dejó miles de muertes adicionales en varios países europeos.

En Francia, unos 700 bomberos combaten un incendio que ha consumido al menos 1.650 hectáreas en Trévillach, en la región de los Pirineos Orientales, cerca de Perpiñán. El avance de las llamas obligó a evacuar a unas 5.000 personas y dejó dos heridos graves: un residente y un bombero.

«Empezamos a ver humo hacia las 22:30 y luego fue avanzando rápidamente. Nos avisaron de madrugada que debíamos abandonar nuestras casas», relató Charlotte Pignol, una de las vecinas evacuadas. Otro habitante, Patrice, describió la velocidad del incendio como «impresionante», señalando que el fuego pasó a apenas 300 metros de las viviendas.
Las consecuencias del siniestro también afectarán al deporte. Las autoridades francesas anunciaron que la tercera etapa del Tour de Francia se desarrollará sin público en el tramo que atraviesa la zona afectada, como medida de seguridad.
En España, la situación también mantiene en alerta a los equipos de emergencia. Un incendio forestal en las cercanías de la Costa Brava, en Cataluña, ha calcinado alrededor de 2.200 hectáreas, de las cuales el 97 % pertenece al espacio natural protegido de Les Gavarres.
Aunque los bomberos lograron estabilizar el incendio, persiste la preocupación por el flanco derecho del perímetro, donde existen áreas de vegetación que aún no han ardido y que podrían reactivar nuevos focos debido a las altas temperaturas previstas para los próximos días.
Las autoridades españolas investigan el origen del incendio y consideran que fue provocado por una negligencia. El presidente de Cataluña, Salvador Illa, confirmó la detención de una persona relacionada con el caso.
En Portugal, los servicios de emergencia lograron controlar aproximadamente el 80 % de un incendio que, en apenas tres días, arrasó unas 13.000 hectáreas de vegetación en el norte del país.
Según la Autoridad Nacional de Protección Civil, el fuego ha recorrido cerca de 35 kilómetros desde su punto de inicio, aunque todavía permanecen algunos focos activos. El siniestro ha dejado al menos nueve personas heridas, entre ellas dos civiles en estado grave.
Ante la magnitud de la emergencia, España e Italia enviaron brigadas de apoyo para colaborar en las labores de extinción, tras la solicitud de ayuda realizada por el gobierno portugués.
Grecia tampoco escapa a la ola de incendios. Los bomberos continúan trabajando en las inmediaciones de dos fábricas cercanas a Salónica, donde un incendio generó enormes columnas de humo negro procedentes de una planta de reciclaje y otra de tratamiento de aceites.
El humo alcanzó el centro de la segunda ciudad más importante del país, afectando a cientos de miles de habitantes, quienes reportaron un intenso olor a plástico quemado en el ambiente.
Las autoridades de Portugal, España y el sur de Francia mantienen activas las alertas por calor extremo, ya que los meteorólogos prevén que las elevadas temperaturas podrían prolongarse durante toda la próxima semana.
Los expertos advierten que este escenario refleja una preocupante tendencia. Europa Occidental ya ha experimentado dos olas de calor en lo que va del año, durante mayo y junio. La más reciente fue considerada la más intensa registrada para esa época del año y, de acuerdo con el grupo científico World Weather Attribution, habría sido prácticamente imposible sin la influencia del cambio climático.
Tras ese episodio, Francia reportó más de 2.000 muertes adicionales en apenas una semana, mientras que España y Bélgica registraron más de 1.000 fallecimientos cada una asociados al exceso de calor.
Para las autoridades, el panorama del verano europeo apenas comienza. «El cambio climático ya está aquí, estamos viviendo sus consecuencias y solo estamos a principios de julio», advirtió el coronel Eric Belgioino, del cuerpo de bomberos francés, quien anticipó que la temporada de incendios será especialmente larga y desafiante para los equipos de emergencia.
Con temperaturas extremas, vegetación cada vez más seca y fenómenos meteorológicos más intensos, Europa afronta un verano marcado por el riesgo permanente de nuevos incendios forestales y por la creciente evidencia de los efectos del cambio climático sobre el continente.





