Ambos segmentos exhibieron un retroceso interanual de 2,8%.
La actividad de la construcción y la industria manufacturera registró caídas en abril de 2026, de acuerdo con los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Ambos sectores mostraron una contracción interanual del 2,8%, en un contexto de desaceleración económica.
En términos desestacionalizados, la baja fue más pronunciada. La construcción retrocedió 4% respecto de marzo, mientras que la industria cayó 2,1%, lo que confirma una tendencia negativa en el corto plazo.
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El informe oficial indicó que doce de las dieciséis ramas de la industria manufacturera presentaron caídas interanuales. Entre los sectores más afectados se encuentran maquinaria y equipo, productos textiles y la industria automotriz.
En el acumulado del primer cuatrimestre, la construcción exhibe una suba del 2,1% en comparación con el mismo período de 2025, mientras que la industria manufacturera acumula una caída del 2,4%.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que los indicadores de tendencia-ciclo mostraron leves mejoras, con variaciones positivas de 0,1% en la industria y 0,3% en la construcción, acumulando varios meses consecutivos de crecimiento en esa medición.
En el sector de la construcción, el consumo de insumos mostró comportamientos dispares. Se registraron subas en productos como hierro, acero y pinturas, mientras que materiales clave como cemento, asfalto, yeso y mosaicos evidenciaron caídas significativas.
Por su parte, la industria manufacturera mostró fuertes retrocesos en rubros como maquinaria agropecuaria, textiles y confección. La producción textil, en particular, se vio afectada por la menor demanda interna, según el relevamiento oficial.
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Algunas actividades lograron revertir la tendencia negativa. Se destacaron los incrementos en sustancias químicas, refinación de petróleo, productos de tabaco y la industria papelera, que registraron subas interanuales.
Los datos reflejan un escenario de heterogeneidad sectorial, con caídas generalizadas en la mayoría de las actividades productivas y un impacto marcado de la desaceleración sobre la economía real.





