Ambos ejes forman parte de la hoja de ruta definida por la mesa política oficialista para la segunda mitad del mandato.
En la antesala del parate político que generará el Mundial de fútbol, el Gobierno nacional reactivó las negociaciones con gobernadores y bloques provinciales con el objetivo de asegurar respaldo para sus principales proyectos en el Congreso y avanzar en la estrategia de reelección del presidente Javier Milei.
Ambos ejes forman parte de la hoja de ruta definida por la mesa política oficialista para la segunda mitad del mandato. En el plano legislativo, las prioridades están puestas en el denominado “Súper RIGI” y en la reforma electoral, que incluye la eliminación de las PASO.
Para avanzar con estas iniciativas, el oficialismo reconoce la necesidad de sumar apoyos de fuerzas aliadas y bloques provinciales. En ese esquema, el PRO aparece como un socio clave, aunque ya manifestó diferencias, especialmente en torno a la posible eliminación de las primarias, mecanismo que considera necesario para definir candidaturas.
El espacio fundado por Mauricio Macri evalúa competir con listas propias en varios distritos, aunque no descarta acuerdos con La Libertad Avanza en determinados territorios.
En paralelo, el armado electoral del oficialismo, encabezado por Karina Milei, ya proyecta la estrategia para 2027. Según fuentes de la Casa Rosada, la intención es priorizar candidaturas propias en la mayoría de las provincias, incluso a riesgo de resignar acuerdos que impliquen menor representación legislativa.
No obstante, el esquema no será uniforme. En distritos como la Ciudad de Buenos Aires, donde las diferencias con el PRO son más marcadas, se prevé una competencia directa. En cambio, en otras provincias podrían consolidarse alianzas.
En ese marco, la funcionaria mantuvo reuniones con mandatarios que acompañaron al oficialismo en 2025, como Alfredo Cornejo y Rogelio Frigerio. De los encuentros participaron también el ministro del Interior, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
Durante las conversaciones, el Gobierno planteó la posibilidad de sostener acuerdos de respaldo mutuo, condicionados al apoyo de los gobernadores a la eventual reelección presidencial.
En el caso de Mendoza, surgieron diferencias en torno a la sucesión provincial. Cornejo expresó reparos sobre la eventual candidatura de Luis Petri, impulsada desde sectores del oficialismo nacional, y planteó alternativas dentro de su espacio.
En Entre Ríos, en tanto, el escenario aparece más favorable para un entendimiento, dado el liderazgo consolidado de Frigerio y la menor estructura local de La Libertad Avanza.
Mientras tanto, Santilli retomó los contactos con mandatarios provinciales con el objetivo inmediato de garantizar los votos necesarios para el tratamiento de las reformas en el Congreso.





