Tampoco habrá colocación de deuda en dólares, porque la tasa se fue a casi 10% anual.
El Tesoro enfrentará este miércoles una licitación clave, con vencimientos por $12,6 billones, y ofrecerá instrumentos de corto plazo en pesos, ajustados por inflación y vinculados a la evolución del dólar oficial.
El menú de bonos no generó sorpresa en el mercado y refleja una estrategia orientada a garantizar la refinanciación de los compromisos que vencen esta semana sin convalidar una suba de las tasas de interés en moneda local.
Entre los instrumentos ofrecidos habrá Letras Capitalizables (LECAP), títulos ajustados por CER y un bono dólar linked con vencimiento el 30 de octubre, que permitirá a los inversores contar con cobertura frente a una eventual suba del tipo de cambio oficial durante los próximos meses.
Los plazos de las nuevas emisiones serán acotados. El instrumento con vencimiento más lejano llegará hasta el 29 de enero próximo, una señal de la cautela adoptada por el equipo económico ante el elevado volumen de compromisos que debe afrontar.
En los últimos meses, el Gobierno había buscado extender los vencimientos de deuda en pesos más allá de 2027, con el objetivo de reducir las obligaciones previstas antes de las próximas elecciones presidenciales. Sin embargo, esa estrategia parece haber encontrado un límite de manera transitoria.
Hasta el momento, el Tesoro logró trasladar aproximadamente el 45% de los vencimientos acumulados en pesos para después de las elecciones. La contrapartida de la actual estrategia es que, si no se logra extender nuevamente los plazos en las próximas licitaciones, podrían concentrarse mayores vencimientos a comienzos de 2027.
Durante agosto, además, aumentó la demanda de cobertura cambiaria y se registró una suba del riesgo país, mientras que las tasas de los instrumentos en pesos, especialmente los de mayor plazo, mostraron un incremento.
La licitación tampoco incluirá en esta oportunidad un bono denominado en dólares, a diferencia de colocaciones anteriores en las que el Tesoro había ofrecido el Bonar 2029. La decisión se da en un contexto de mayores rendimientos exigidos para la deuda argentina en moneda dura.
Con el riesgo país por encima de los 500 puntos básicos, el Gobierno optó por no buscar nuevo financiamiento en dólares y concentrará la estrategia de esta licitación en la renovación de los vencimientos en moneda local.





