Los usuarios que no tengan la tarjeta registrada deberán pagar $2.541 por viaje, mientras que la tarifa social se mantendrá con un valor diferencial de $567.
A partir del próximo 1° de julio, viajar en el subte de la Ciudad de Buenos Aires será más caro. El Gobierno porteño confirmó una actualización del 4,1% en la tarifa, por lo que el boleto pasará de $1.558 a $1.621 para quienes utilicen una tarjeta SUBE registrada.
En tanto, los usuarios que no tengan la tarjeta registrada deberán pagar $2.541 por viaje, mientras que la tarifa social se mantendrá con un valor diferencial de $567 y la tarifa estudiantil será de $226.

Un ajuste que supera la inflación
Según pudo saber Notas de Actualidad, con este nuevo incremento, el boleto del subte acumula una suba del 34,4% en lo que va de 2025, un porcentaje que se ubica levemente por encima de la inflación acumulada del período. El aumento forma parte del esquema de actualizaciones mensuales que aplica la Ciudad de Buenos Aires para acompañar la evolución de los costos operativos del servicio.
Las autoridades porteñas sostienen que estos ajustes buscan garantizar la sustentabilidad financiera del sistema, cuya operación enfrenta incrementos constantes en gastos de mantenimiento, energía, salarios e infraestructura.
Bonificaciones para usuarios frecuentes
El sistema de descuentos por cantidad de viajes continuará vigente. Los pasajeros que realicen más de 20 viajes mensuales con una SUBE registrada accederán automáticamente a bonificaciones desde el viaje número 21, una medida destinada a aliviar el costo para quienes utilizan el subte de manera habitual.
Además, el Gobierno de la Ciudad reiteró la importancia de registrar la tarjeta SUBE, ya que quienes no lo hagan deberán afrontar una tarifa considerablemente más elevada.
El incremento del subte se suma a otras actualizaciones en los servicios públicos, como electricidad, gas, agua y transporte, que continúan presionando sobre el presupuesto de los hogares.
Diversos estudios sobre el costo de vida muestran que los gastos fijos representan una porción cada vez mayor del ingreso familiar. En ese contexto, el transporte público constituye uno de los rubros con menor posibilidad de reducción para miles de trabajadores y estudiantes que dependen diariamente del servicio.

La red de subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires continúa siendo la única de Argentina y transporta diariamente a cientos de miles de pasajeros. Sus seis líneas y el Premetro conectan distintos barrios de la capital y constituyen uno de los principales medios de movilidad urbana.
En los últimos años, las tarifas del servicio se actualizaron de manera periódica como parte de una política de reducción gradual de subsidios y de adecuación de los ingresos del sistema a la evolución de los costos.

Qué se espera en las próximas semanas
El aumento del subte podría no ser el único ajuste en materia de transporte. Se espera que en los próximos días también se anuncien nuevas actualizaciones para colectivos y trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), siguiendo el cronograma de revisión tarifaria previsto por las autoridades.
De esta manera, el inicio de julio llegará con nuevos aumentos en el transporte público, un factor que volverá a impactar en el costo de vida de millones de usuarios que utilizan estos servicios para trasladarse diariamente.





