Buenos Aires: inaugura el único campanario mundial que no suena, ilumina
La parroquia de San Benito Abad, abre la primera de las dos torres que se iluminan con paneles solares.
Si bien los templos religiosos de casi todo el planeta, incluido el Vaticano, utilizan cada vez más la iluminación sustentable, la parroquia de San Benito Abad es pionera en levantar campanarios que difieren de los tradicionales; en el interior de las torres de Maure y Villanueva se instalaron campanas que, en vez sonar y de ser de bronce, iluminan con paneles solares desde lo alto de la barranca de Luis María Campos. Una de las dos torres del edificio será inaugurada por la comunidad religiosa del barrio de Palermo este domingo 7 de diciembre, apenas anochezca y las flamantes luces comiencen a brillar en medio de árboles añejos, anticipándose a la celebración del Día de la Virgen.

Parroquia San Benito Abad
“Es la primera iglesia del mundo que tiene campanas de luz. Se trata de un circuito cerrado, solo para esa estructura, sin antecedentes en el mundo. Torres iluminadas hay miles, pero lo que no existe es una campana que emita luz, en vez de sonido, y que además el sistema sea alimentado por paneles solares”
El arquitecto Andrés Peña, durante una recorrida por la construcción donde los operarios trabajan sobre los andamios contra reloj para concluir en horas las obras de la Torre de la Inmaculada, la que está más al sur de la Ciudad de Buenos Aires. Está consagrada a la Virgen María y su campana también se llama Inmaculada.
Cada torre tiene 60 metros de alto y está sobre una barranca a 20 o 30 metros sobre el nivel del mar. Si uno, por ejemplo, cuando transita por Luis María Campos, intenta descubrirlas, es casi imposible ya que parecen esconderse detrás de la vegetación de copas de árboles centenarios que tienen casi 20 metros de altura y que conforman el parque ideado por los primeros benedictinos en llegar a principios del siglo XX. “Esta es una iglesia de inmersión, para ser contemplada de adentro hacia afuera. Así fue diseñada en la década del 40. Difiere de otras parroquias que, por lo general, uno las puede ver desde la plaza del pueblo”, aclaró Peña.





